El otro día con el pinche borracho de mi compadre “el charro”, platicabamos en el lienzo de que si el charro nace o se hace, creo después de la agradable experiencia que he tenido ya en estos 6 meses de incursión en el deporte más mexicano, la charreria, me doy cuenta de que es parte y parte.
Este deporte de elite, y lo digo por que es un deporte por un lado muy arriesgado y por otro muy costoso, en el sentido de que requiere de mucha infraestructura para desarrollarlo, son pocos, de verdad muy pocos los que pueden llegar a sobresalir en este bello deporte.
En mi caso, tuve mucha suerte, mucha suerte de conocer a grandes personajes dentro de este medio, tales como los Danys, -muy buenos charro de aguascalientes-, al Pepeluche, al Hugito, al medico Ramiro y por supuesto al Patron Villicaña.
Gracias de corazón a todos ellos, gracias mil, ya que con mucha paciencia, lograron encaminarme en este largo e interesante proceso
Por que para ser, primero hay que parecer





